minimizar la grave crisis que enfrenta esa población por la falta de alimento y acceso al agua potable".
Un territorio en el que la escasez de agua, la desnutrición, la deficiente asistencia hospitalaria y la corrupción por parte de los órganos del estado encargados del buen manejo del dinero y los recursos que son en bienestar de esta comunidad, hacen que las pocas ayudas que son enviadas para ellos pasen por un sin fin de personas inescrupulosas que solo buscan el bien propio dejando desprotegidos a los niños.
El panorama empeora cuando de las pocas ayudas que se reciben, la misma comunidad no siempre acepta positiva mente las ayudas, sobre todo cuando la cultura esta tan marcada, para los indígenas Wayúu si un niño se enferma hay que dejarlo que culmine su ciclo de vida, sin recibir ningún tipo de atención médica, y si bien sabemos, uno de los derechos fundamentales de toda persona es el derecho a la vida así como a la salud. El Gobierno afirma que en los últimos ocho años han muerto 294 niños por desnutrición y enfermedades en La Guajira y se estima que la cifra podría elevarse a 425 niños de haber un subregistro del Dane
La realidad es que hay niños que son enterrados en las rancherías y ni siquiera son reportados como fallecidos. “En Coushathon han muerto cinco niños. No los han reportado ante la Registraduría y se entierran en la comunidad.
La desnutrición es lo que más se puede vivencia en la Guajira se identificaron poco más de 1.500 rancherías, en las que habitan unas 83.000 personas (19.000 familias), 15.000 de ellas niños. “De esos 15.000 encontramos 900 con desnutrición aguda o aguda severa”, añade. Margarita Barraquer, directora encargada del ICBF.

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